El reloj de la Peregrina

Muchos no lo sabían pero el reloj que puntualmente marca las horas en la ciudad de Pontevedra no estaba ahí el día de la inauguración del templo, sino que fue a finales del 1896 cuando se habilitó un espacio en la torre norte, de ahí hasta nuestros días.

La procedencia del mismo viene un edificio con mucha historia, el Hospital de San Juan de Dios. Este complejo ubicado en la plaza de Curros Enríquez fue parte de la ciudad durante tres siglos junto a un cementerio y una capilla anexa.

De su derrumbamiento, fruto de la construcción del actual Hospital Provincial, el 13 de julio de 1896 se conservan dos piezas que han ido a parar al Santuario de la Peregrina, una campana y el reloj.

Los años han llevado consigo una serie de reparaciones para mantenerlo operativo, su delicada maquinaria y cuidado permanente nos permiten gozar todavía a día de hoy de esta pieza de incalculable valor que marca las horas en lo más alto de la ciudad.